Tarifas y políticas
Claras, simples y dichas de frente.
La consulta funciona con pago directo, con políticas claras y recibos detallados para pedir reembolso a su seguro por beneficios fuera de la red.
Sesión de terapia
$250
Por sesión, pago directo. Parejas, adultos, adolescentes y niños.
Cancelación tardía
$100
Cancelaciones con menos de 24 horas de aviso. Siempre se intenta reprogramar primero.
Qué incluye la tarifa
Por qué la consulta es de pago directo.
La sesión cuesta $250 y se paga directamente. Ese pago es por una hora clínica completa con Maria: no con una coordinadora, no con una terapeuta asociada, no con quien le asigne un directorio. Treinta años de práctica, certificación en EMDR y formación en terapia de pareja y familia es lo que usted está pagando, y es la razón por la que mucha gente llega aquí después de haber probado algo más barato.
Mantenerse fuera de los paneles de seguro es una decisión clínica antes que económica. El seguro exige un diagnóstico en el expediente, limita cuántas sesiones considera necesarias y puede pedir notas que describen su matrimonio en un lenguaje que usted no eligió. La terapia de pareja encaja especialmente mal en ese sistema: muchas veces no hay ninguna enfermedad que diagnosticar, solo dos personas que quieren seguir juntas. Trabajar por pago directo significa que el ritmo y la dirección del tratamiento se deciden entre usted y Maria, y que su expediente se queda privado.
La sesión de pareja cuesta lo mismo que la individual: $250. No hay recargo por ser dos en el consultorio, ni una tarifa distinta para adolescentes o niños. En persona en Weston o por video en cualquier parte de Florida, el precio es el mismo.
Seguro y recibos
Qué es un superbill, en palabras simples.
Un superbill es un recibo detallado, escrito como el seguro espera leerlo. Incluye la fecha de cada sesión, el código del servicio, lo que usted pagó y los datos de licencia de Maria. No es una reclamación que ella envíe por usted: es el papel que le permite enviarla usted misma.
En la práctica funciona así: usted paga las sesiones según ocurren, recibe el superbill (cada mes, o cuando le convenga) y lo presenta a su seguro bajo el beneficio de out-of-network. Muchos planes PPO reembolsan un porcentaje de la tarifa una vez cubierto el deducible fuera de la red. Antes de dar por hecho que su plan no cubre nada, llame al número de su tarjeta y haga dos preguntas: ¿tengo cobertura de salud mental ambulatoria fuera de la red? ¿cuánto es mi deducible fuera de la red? Esas dos respuestas le dicen casi todo sobre lo que la terapia le va a costar de verdad.
Bajo la ley federal No Surprises Act usted también tiene derecho a un estimado de buena fe (Good Faith Estimate) de los costos previstos, por escrito, al inicio del tratamiento. Se entrega cuando lo pida.
Citas y primera sesión
La hora queda reservada para usted.
Las cancelaciones con menos de 24 horas se cobran a $100. La razón no es castigar a nadie: esa hora quedó guardada para usted y no se le ofreció a nadie más, y un espacio que se abre el mismo día casi nunca se llena. La vida pasa, y Maria siempre prefiere mover una sesión antes que perderla; si surge algo, avise temprano y normalmente se reprograma en la misma semana.
La primera sesión es sobre todo escuchar. Maria va a preguntar qué la trajo ahora y no hace un año, qué ha intentado ya y qué quiere que sea distinto. Si vienen en pareja, cada persona tiene tiempo real para contar el problema con sus propias palabras. Hacia el final ella le dice cómo lo está leyendo y qué propone trabajar primero. La mayoría sale de esa hora con algo concreto que probar antes de la siguiente.
Y algo más, dicho de frente: el dinero es un tema legítimo dentro de la terapia. Si la tarifa o la frecuencia se está volviendo un peso, dígalo en voz alta en la sesión. Lo peor es que el costo se convierta calladamente en la razón por la que alguien deja de venir. Es mucho mejor espaciar las citas, definir un tratamiento más corto y enfocado, o que Maria la refiera a una buena colega con tarifa más baja. Esa conversación se puede tener con honestidad, y si Maria piensa que otra terapeuta es mejor opción para usted, se lo va a decir.
